Comprendiendo la dislexia: más allá de las letras

Un recorrido por las causas, tipos y características de la dislexia en el aprendizaje de la lectura y la escritura

 

La dislexia es una dificultad específica y persistente en el aprendizaje de la lectura y la escritura. No está relacionada con problemas visuales, auditivos o motrices, y suele tener un origen genético. Los estudios apuntan a una alteración en el giro angular del lóbulo parietal izquierdo, una zona del cerebro clave en el procesamiento del lenguaje.


La dislexia puede presentarse de dos formas:

  • Dislexia evolutiva: aparece durante el desarrollo de la lectoescritura, sin una causa evidente.
  • Dislexia adquirida: se manifiesta después de una enfermedad o un traumatismo.

Se estima que alrededor del 10% de la población podría verse afectada por algún grado de dislexia.


Hipótesis principales


A lo largo del tiempo, los investigadores han planteado distintas explicaciones para la dislexia evolutiva:


  1. Déficit en la conciencia fonológica: dificultad para reconocer y manipular los sonidos que componen las palabras.
  2. Velocidad de procesamiento de la información: el cerebro necesita más tiempo para decodificar las letras y convertirlas en sonidos.
  3. Hipótesis del doble déficit: combinación de las dos anteriores.


Tipos principales de dislexia


Según los síntomas predominantes, podemos distinguir entre dislexia fonológica o dislexia superficial.


  1. Las personas con dislexia fonológica  tienen dificultades para decodificar fonéticamente las palabras. Tienden a leer mediante la ruta visual, es decir, de forma global, sin dividir la palabra en sílabas. Esto puede provocar errores por sobreutilización del sistema visual como:
  • Analogías: sustituir una palabra por otra que se escribe de forma parecida.
  • Derivaciones morfológicas: cambiar la terminación de la palabra.
  • Descifrado parcial: leer solo una parte de la palabra.
  • Sustitución por contexto: cambiar una palabra por otra que “encaja” en la frase.


  2.  En la dislexia superficial  ocurre lo contrario: se abusa de la ruta fonológica, leyendo sílaba a sílaba                 incluso las palabras conocidas. Esto afecta a:

  • La lectura de palabras cuya escritura no coincide con su pronunciación.
  • La comprensión de palabras homófonas (que suenan igual, pero se escriben distinto).
  • La fluidez y comprensión lectora en general.


Cómo detectar el tipo de dislexia


Una herramienta útil es la lectura de listas balanceadas de palabras y pseudopalabras (palabras inventadas).
Un lector sin dislexia leerá más rápido las palabras reales que las pseudopalabras, porque usa la ruta global en las primeras y la fonológica en las segundas. Esto se debe a que, al leer palabras reales, utilizamos la ruta global, mientras que en la lectura de pseudopalabras empleamos la ruta fonológica, más lenta porque requiere decodificar la palabra fonéticamente.

  • Si el tiempo de lectura es igual en ambos casos, no se está usando la ruta global → dislexia superficial.
  • Si la lectura de pseudopalabras es mucho más lenta, indica una dificultad para decodificar fonéticamente → dislexia fonológica.


En resumen: la dislexia no es un problema de inteligencia, sino una forma diferente de procesar el lenguaje escrito. Comprender sus mecanismos es clave para detectar y acompañar adecuadamente a las personas que la presentan.


En SENA System trabajamos desde la estimulación neuroauditiva para mejorar las habilidades de procesamiento auditivo y fonológico, fundamentales en la lectura y la escritura.
Si sospechas que tu hijo, alumno o tú mismo podríais tener dislexia,
podemos ayudarte a evaluar y entrenar la base neuroauditiva del lenguaje.

Por Jordi Galcerán Expósito 12 de marzo de 2026
La hipoacusia es la disminución de la capacidad para oír sonidos. Puede ser congénita (presente desde el nacimiento) o adquirida (aparecer más tarde durante la infancia). Puede afectar a uno o a ambos oídos y presentarse en diferentes grados, desde pérdidas leves hasta profundas. La audición es la puerta de entrada al lenguaje. Durante los primeros años de vida —especialmente hasta los 3 años— el cerebro de su hijo presenta una extraordinaria plasticidad para aprender a comunicarse. Este periodo es crítico para el desarrollo del habla y del lenguaje. No todos los niños con hipoacusia son sordos profundos. Muchos presentan pérdidas auditivas leves o moderadas que pueden pasar desapercibidas si prestamos suficiente atención. La pérdida auditiva afecta al desarrollo del lenguaje y a la comunicación. Puede manfestarse como: retraso en la aparición de las primeras palabras, dificultades para escuchar cuando hay ruido de fondo, un lenguaje más pobre que el de otros niños de su misma edad, problemas en el aprendizaje de la lectura y la escritura, o dificultades para mantener la atención en clase. Asimismo, la dificultad para comprender puede dificultar la realización de actividades grupales, favoreciendo que el niño permanezca más aislado o callado y afectando a su autoestima. Por tanto, si durante el desarrollo del niño o la niña se observan dificultades en el lenguaje, la atención o el aprendizaje, es muy importante realizar una evaluación audiológica para descartar la presencia de hipoacusia. No obstante, descartar una hipoacusia no siempre es suficiente . Niños normoyentes, con umbrales auditivos en torno a los 20 dB, pueden presentar dificultades en la discriminación fonológica, en la percepción del habla en entornos ruidosos o en el procesamiento temporal de los sonidos. Cuando estas dificultades están presentes, pueden afectar al correcto desarrollo del lenguaje oral y escrito, provocar problemas para mantener la atención en clase y comprometer el normal desarrollo del aprendizaje. Por este motivo, es importante distinguir entre la interpretación de una audiometría desde un punto de vista estructural y desde un punto de vista funcional . En audiometrías infantiles, umbrales cercanos a los 20 dB indican la ausencia de problemas estructurales en la audición, pero no descartan la existencia de dificultades funcionales en el procesamiento auditivo, que constituye la base para el desarrollo del lenguaje oral y escrito, la atención y la memoria. La intervención mediante estimulación neuroauditiva en niños que presentan dificultades auditivas de tipo funcional permite mejorar los umbrales auditivos y favorecer el desarrollo del lenguaje oral y escrito, la atención y los mecanismos de aprendizaje. Estudio relacionado: Welch, D., & Dawes, P. J. (2007). Variation in the normal hearing threshold predicts childhood IQ, linguistic, and behavioral outcomes. Pediatric research, 61(6), 737–744. https://doi.org/10.1203/pdr.0b013e31805341c1
Por Jordi Galcerán Expósito 15 de diciembre de 2025
SENA presenta avances en estimulación neuroauditiva en el Congreso Brasileño de Fonoaudiología (CBFa 2025)